Y Mac Andrews fue un traidor.
Quizá por mi sangre inglesa o porque nunca tuve un pelo de tonto ;D, nunca me fié de los escoceses.
Se brindó el primero para dejar al margen a los remeros del Rowing, me colocó en el equipo a todos sus amigotes de la Seville Water y de su propia naviera y cuando ya estaba todo montado de dio el piro.
Una lástima, porque mostraba maneras. Era un grandísimo defensa. Nunca se lo perdoné.
Cuando nos dejó en 1892 me contaron que se marchó a Barcelona, y pensé; allí la lía otra vez. Y me salí con la mía. La volvió a liar.
Se le vio jugando al football vestido de rojo en 1893 junto a Wood, en unos terrenos próximos al hipódromo barcelonés, desplazando de su legítimo sitio a los remeros catalanes (igualito, igualito que hizo en Sevilla) y hasta quiso organizar un club de football.
!Valiente fantasma!
Y después se quejan ustedes de mi.